SANTIAGO DE CHILE.- El presidente chileno, Sebastián Piñera, desestimó el acuerdo para las reformas de los sistemas de Gobierno y electoral parlamentario, que había sido alcanzado entre un sector del oficialismo con la opositora Democracia Cristiana, mientras continúan las rispideces dentro de la alianza gobernante a consecuencia de las negociaciones secretas.

"El Presidente ha ratificado, insistido y sido clarísimo en señalar que la búsqueda de estos caminos de pactos se inician y se desarrollan, en primer lugar, al interior de la Coalición por el Cambio, de los partidos de Renovación Nacional (RN) y de la Unión Demócrata Independiente (UDI)", señaló el ministro vocero, Andrés Chadwick.

De este modo, dio por tierra el pacto entre los presidentes de RN y de la DC, Carlos Larraín e Ignacio Walker, alcanzado sin que el resto de sus socios en el oficialismo y en la oposición lo supiesen. Chadwick precisó que el rumbo para una eventual reforma político electoral seguirá siendo el que "ya se había convenido para determinar las formas de trabajo, los tiempos y la búsqueda de acuerdos".

Entre los cambios, se proponía la introducción de un sistema semipresidencialista, con un jefe de Estado y un primer ministro, y la reforma del sistema binominal de elecciones parlamentarias, heredados en la Constitución sancionada durante el mandato de facto de Augusto Pinochet, y que limita la representatividad a solo dos partidos en el Congreso. De haber prosperado la idea, las fuerzas políticas menores hubiesen podido llegar a bancas.

En el arco oficialista, la UDI es una firme defensora del impulsora del binominalismo, pergeñado para que la derecha y el pinochetismo continuaran controlando el poder político con el advenimiento de la democracia.

En este año habrá en Chile las elecciones municipales, mientras que para 2013 están previstos los comicios parlamentarios y presidenciales. (Télam)